Guía completa de los 7 colores de la mascarilla LED: qué trata cada uno
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Una de las ventajas más importantes de la mascarilla LED facial multiespectro es su versatilidad: con un solo dispositivo puedes tratar diferentes preocupaciones de la piel simplemente cambiando el color. Pero para sacarle el máximo partido, conviene entender qué hace exactamente cada longitud de onda.
🔴 Luz roja — Anti-edad y regeneración (630-660 nm)
La luz roja es el espectro con mayor evidencia clínica. Penetra entre 1 y 6 mm en la dermis, donde se encuentran los fibroblastos, células responsables de producir colágeno y elastina.
Qué trata: arrugas y líneas de expresión, pérdida de firmeza y elasticidad, piel apagada y deshidratada, cicatrices superficiales.
Usar cuando: quieres combatir el envejecimiento visible. Es el color más recomendado para mayores de 30 años.
Frecuencia: 4-5 veces por semana, 15-20 minutos.
🔵 Luz azul — Anti-acné (415-430 nm)
La luz azul actúa directamente sobre Cutibacterium acnes (antes llamada Propionibacterium acnes), la bacteria anaerobia responsable del acné inflamatorio. Al activar las porfirinas de la bacteria, genera radicales libres de oxígeno que destruyen la membrana celular bacteriana.
Qué trata: acné activo (comedones inflamatorios, pústulas), exceso de sebo, piel con tendencia acneica.
Usar cuando: hay brotes activos o como prevención si tienes piel grasa.
Frecuencia: 2-3 veces por semana durante los brotes activos.
🟢 Luz verde — Unificador de tono (520-530 nm)
La luz verde actúa sobre los melanocitos, inhibiendo el exceso de producción de melanina. También tiene efecto calmante sobre la piel sensibilizada.
Qué trata: manchas solares y de pigmentación, tono irregular, eritema (rojeces no inflamatorias).
Usar cuando: tienes manchas o el tono de la piel está desigual.
Frecuencia: 3-4 veces por semana.
🟡 Luz amarilla — Luminosidad y ojeras (570-590 nm)
La luz amarilla mejora la microcirculación superficial y la oxigenación celular. Es especialmente eficaz en la zona periorbicular y en pieles que muestran signos de cansancio.
Qué trata: piel apagada, ojeras vasculares, enrojecimiento difuso, piel sensible o reactiva.
Usar cuando: la piel está sin brillo o muestra cansancio acumulado.
Frecuencia: 3-4 veces por semana.
🟣 Luz púrpura — Reparador combinado (rojo + azul)
La luz púrpura combina simultáneamente los efectos del rojo y el azul: estimula la regeneración celular mientras combate las bacterias. Ideal para pieles con acné activo que a la vez muestran signos de envejecimiento.
Qué trata: acné con marcas y cicatrices, piel que necesita regeneración y control bacteriano a la vez.
Usar cuando: tienes brotes y quieres tratar también las secuelas (cicatrices, manchas post-acné).
🔷 Luz cian — Activador celular (490-500 nm)
La luz cian estimula el metabolismo celular general y mejora la absorción de activos tópicos. Se usa como "preparación" antes de aplicar suero o crema, potenciando su penetración.
Qué trata: piel sin vitalidad, baja respuesta a cosméticos, efecto revitalizador general.
Usar cuando: quieres potenciar tu rutina de skincare o la piel necesita un impulso de energía.
⚪ Luz blanca — Rejuvenecedor total (espectro completo)
La luz blanca actúa sobre varios fotorreceptores de forma simultánea, acelerando el metabolismo celular y potenciando los efectos de los demás colores. Muchos usuarios la usan al final de las sesiones para maximizar los resultados.
Qué trata: envejecimiento global, cuando quieres trabajar varios objetivos a la vez.
Frecuencia: 2-3 veces por semana como complemento a otros colores.
Guía rápida: ¿qué color usar según tu objetivo?
| Objetivo | Color principal | Color complementario |
|---|---|---|
| Anti-envejecimiento | Rojo | Blanco |
| Acné activo | Azul | Púrpura |
| Manchas y tono | Verde | Amarillo |
| Luminosidad | Amarillo | Cian |
| Piel mixta / varios objetivos | Blanco | Rojo |